Lectura Bíblica Viernes 21 de Julio

Lucas 20-22


Lucas 20

 1 Aconteció un Día que estando Jesús enseñando al pueblo en el templo y anunciando el evangelio, se le acercaron los principales sacerdotes y los escribas con los ancianos,

 2 y le hablaron diciendo: --Dinos, ¿con qué autoridad haces estas cosas? ¿O quién es el que te dio esta autoridad?

 3 Entonces Respondió y les dijo: --Yo os haré también una pregunta. Respondedme:

 4 El bautismo de Juan, ¿era del cielo o de los hombres?

 5 Ellos razonaban entre Sí diciendo: --Si decimos "del cielo", Dirà: "¿Por qué, pues, no le Creísteis?"

 6 Y si decimos "de los hombres", todo el pueblo nos Apedrearà, porque Estàn convencidos de que Juan era profeta.

 7 Respondieron, pues, que no Sabían de Dónde era.

 8 Entonces Jesús les dijo: --Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.

 9 Entonces Comenzó a decir al pueblo esta Paràbola: --Cierto hombre Plantó una viña, la Arrendó a unos labradores y se fue lejos por mucho tiempo.

 10 A su debido tiempo Envió un siervo a los labradores para que le diesen del fruto de la viña. Pero los labradores le golpearon y le enviaron con las manos Vacías.

 11 Y Volvió a enviar otro siervo, pero también a éste, Golpeàndole y Afrentàndole, le enviaron con las manos Vacías.

 12 Volvió a enviar un tercer siervo, pero también a éste echaron, herido.

 13 Entonces el señor de la viña dijo: "¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; Quizàs a éste le Tendràn respeto."

 14 Pero los labradores, al verle, razonaron entre Sí diciendo: "Este es el heredero. Matémosle, para que la heredad sea nuestra."

 15 Y Echàndole fuera de la viña, le mataron. ¿Qué, pues, les Harà el señor de la viña?

 16 Vendrà y Destruirà a estos labradores y Darà su viña a otros. Cuando ellos lo oyeron, dijeron: --¡Nunca suceda tal cosa!

 17 Pero él, Miràndolos, les dijo: --¿Qué, pues, es esto que Està escrito: La piedra que desecharon los edificadores, ésta fue hecha cabeza del àngulo?

 18 Cualquiera que caiga sobre aquella piedra Serà quebrantado, y Desmenuzarà a cualquiera sobre quien ella caiga.

 19 En aquella hora los principales sacerdotes y los escribas procuraban echarle mano, porque entendieron que contra ellos Había dicho esta Paràbola; pero temieron al pueblo.

 20 Entonces Acechàndole, enviaron Espías que simulasen ser justos, a fin de sorprenderle en sus palabras, y Así entregarle al poder y autoridad del procurador.

 21 Estos le preguntaron diciendo: --Maestro, sabemos que dices y enseñas bien, y que no haces Distinción entre personas, sino que enseñas el camino de Dios con verdad.

 22 ¿Nos es Lícito dar tributo al César, o no?

 23 Pero él, entendiendo la astucia de ellos, les dijo:

 24 --Mostradme un denario. ¿De quién es la imagen y la Inscripción que tiene? Y ellos dijeron: --Del César.

 25 Entonces les dijo: --Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.

 26 Y no pudieron sorprenderle en ninguna palabra delante del pueblo. Màs bien callaron, maravillados de su respuesta.

 27 Se acercaron algunos de los saduceos, que niegan que haya Resurrección, y le preguntaron

 28 diciendo: --Maestro, Moisés nos Escribió: Si el hermano de alguno muere dejando mujer, y él no deja hijos, su hermano tome la mujer y levante descendencia a su hermano.

 29 Había, pues, siete hermanos. El primero Tomó mujer, y Murió sin dejar hijos.

 30 También el segundo.

 31 Y la Tomó el tercero, y de la misma manera también todos los siete, y murieron sin tener hijos.

 32 Por último, Murió también la mujer.

 33 En la Resurrección, puesto que los siete la tuvieron por mujer, ¿de Cuàl de ellos Serà mujer?

 34 Entonces respondiendo Jesús les dijo: --Los hijos de este mundo se casan y se dan en casamiento.

 35 Pero los que son tenidos por dignos de alcanzar aquel mundo venidero y la Resurrección de los muertos no se casan, ni se dan en casamiento.

 36 Porque ya no pueden morir, pues son como los àngeles, y son también hijos de Dios, siendo hijos de la Resurrección.

 37 Y con respecto a que los muertos han de resucitar, también Moisés lo Mostró en el relato de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob.

 38 Pues Dios no es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos viven.

 39 Le respondieron algunos de los escribas, diciendo: --Maestro, bien has dicho.

 40 Y no se atrevieron a preguntarle Màs.

 41 El les dijo: --¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David?

 42 Porque el mismo David dice en el libro de los Salmos: Dijo el Señor a mi Señor: "Siéntate a mi diestra,

 43 hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies."

 44 Así que David le llama "Señor"; ¿Cómo es, pues, su hijo?

 45 Cuando todo el pueblo le escuchaba, dijo a sus Discípulos:

 46 --Guardaos de los escribas, a quienes les gusta andar con ropas largas, que aman las salutaciones en las plazas, las primeras sillas en las sinagogas y los primeros asientos en los banquetes.

 47 Estos, que devoran las casas de las viudas y como pretexto hacen largas oraciones, Recibiràn mayor Condenación.

 

 Lucas 21

 

 1 Alzando la mirada, Jesús vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca del tesoro.

 2 Vio también a una viuda pobre que echaba Allí dos blancas.

 3 Entonces dijo: --De cierto os digo que esta viuda pobre Echó Màs que todos.

 4 Porque todos éstos de su abundancia echaron a las ofrendas; pero ésta, de su pobreza, Echó todo el sustento que Tenía.

 5 Hablando algunos acerca del templo Decían que estaba adornado con hermosas piedras y con ofrendas votivas, él dijo:

 6 --En cuanto a estas cosas que veis, Vendràn Días cuando no Quedarà piedra sobre piedra que no sea derribada.

 7 Entonces le preguntaron diciendo: --Maestro, ¿Cuàndo Serà esto? ¿Qué señal Habrà cuando estas cosas estén por suceder?

 8 Entonces él dijo: --Mirad que no Seàis engañados, porque Vendràn muchos en mi nombre, diciendo: "Yo soy", y "El tiempo Està cerca." No Vayàis en pos de ellos.

 9 Y cuando Oigàis de guerras y de revoluciones, no os atemoricéis. Porque es necesario que estas cosas acontezcan primero, pero el fin no Serà de inmediato.

 10 --Entonces dijo--: Se Levantarà Nación contra Nación y reino contra reino.

 11 Habrà grandes terremotos, hambres y pestilencias en varios lugares. Habrà terror y grandes señales del cielo.

 12 Pero antes de estas cosas os Echaràn mano y os Perseguiràn. Os Entregaràn a las sinagogas y os Meteràn en las Càrceles, y seréis llevados delante de los reyes y gobernantes por causa de mi nombre.

 13 Esto os Servirà para dar testimonio.

 14 Decidid, pues, en vuestros corazones no pensar de antemano Cómo habéis de responder.

 15 Porque yo os daré boca y Sabiduría, a la cual no Podràn resistir ni contradecir todos los que se os opongan.

 16 Y seréis entregados aun por vuestros padres, hermanos, parientes y amigos; y Haràn morir a algunos de vosotros.

 17 Seréis aborrecidos por todos a causa de mi nombre,

 18 pero ni un solo cabello de vuestra cabeza Perecerà.

 19 Por vuestra perseverancia ganaréis vuestras almas.

 20 Cuando Veàis a Jerusalén sitiada por ejércitos, sabed entonces que ha llegado su Destrucción.

 21 Entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes; los que estén en medio de la ciudad, salgan; y los que estén en los campos, no entren en ella.

 22 Porque éstos son Días de venganza, para que se cumplan todas las cosas que Estàn escritas.

 23 ¡Ay de las que estén encintas y de las que Críen en aquellos Días! Porque Habrà grande calamidad sobre la tierra e ira sobre este pueblo.

 24 Caeràn a filo de espada y Seràn llevados cautivos a todas las naciones. Jerusalén Serà pisoteada por los gentiles hasta que se cumplan los tiempos de los gentiles.

 25 Entonces Habrà señales en el sol, en la luna y en las estrellas. Y en la tierra Habrà angustia de las naciones por la Confusión ante el rugido del mar y del oleaje.

 26 Los hombres se Desmayaràn a causa del terror y de la Expectación de las cosas que Sobrevendràn al mundo habitado, porque los poderes de los cielos Seràn sacudidos.

 27 Entonces Veràn al Hijo del Hombre viniendo en una nube, con poder y gran gloria.

 28 Cuando estas cosas comiencen a suceder, mirad y levantad vuestras cabezas; porque vuestra Redención Està cerca.

 29 Y les dijo una Paràbola: --Mirad la higuera y todos los àrboles.

 30 Cuando veis que ya brotan, vosotros entendéis que el verano ya Està cerca.

 31 Así también vosotros, cuando Veàis que suceden estas cosas, sabed que el reino de Dios Està cerca.

 32 De cierto os digo que no Pasarà esta Generación hasta que todo suceda.

 33 El cielo y la tierra Pasaràn, pero mis palabras no Pasaràn.

 34 Mirad por vosotros, que vuestros corazones no estén cargados de Glotonería, de embriaguez y de las preocupaciones de esta vida, y que aquel Día venga sobre vosotros de repente como una trampa;

 35 porque Vendrà sobre todos los que habitan sobre la superficie de toda la tierra.

 36 Velad, pues, en todo tiempo, orando que Tengàis fuerzas para escapar de todas estas cosas que han de suceder, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.

 37 Pasaba los Diàs enseñando en el templo, y saliendo al anochecer Permanecía en el monte que se llama de los Olivos.

 38 Y todo el pueblo Venía a él desde temprano para Oírle en el templo.

 

 Lucas  22

 

 1 Estaba Próximo el Día de la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la Pascua.

 2 Los principales sacerdotes y los escribas estaban buscando Cómo eliminarle, pues Temían al pueblo.

 3 Entonces Satanàs Entró en Judas, llamado Iscariote, el cual era uno del Número de los doce.

 4 El fue y Habló con los principales sacerdotes y con los magistrados acerca de Cómo entregarle.

 5 Estos se alegraron y acordaron darle dinero.

 6 El estuvo de acuerdo y buscaba la oportunidad para entregarle sin que la gente lo advirtiera.

 7 Llegó el Día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar la Víctima pascual.

 8 Jesús Envió a Pedro y a Juan, diciendo: --Id, preparadnos la Pascua para que comamos.

 9 Ellos le preguntaron: --¿Dónde quieres que la preparemos?

 10 El les dijo: --He Aquí, cuando entréis en la ciudad, os Saldrà al encuentro un hombre llevando un Càntaro de agua. Seguidle hasta la casa a donde entre.

 11 Decidle al dueño de la casa: "El Maestro te dice: '¿Dónde Està la Habitación en la que he de comer la Pascua con mis Discípulos?'"

 12 Y él os Mostrarà un gran aposento alto, ya dispuesto. Preparad Allí.

 13 Fueron, pues, y hallaron como les Había dicho; y prepararon la Pascua.

 14 Cuando Llegó la hora, se Sentó a la mesa, y con él los Apóstoles.

 15 Y les dijo: --¡Cuànto he deseado comer con vosotros esta Pascua antes de padecer!

 16 Porque os digo que no comeré Màs de ella hasta que se cumpla en el reino de Dios.

 17 Luego Tomó una copa, y habiendo dado gracias, dijo: --Tomad esto y repartidlo entre vosotros,

 18 porque os digo que desde ahora no beberé Màs del fruto de la vid hasta que venga el reino de Dios.

 19 Entonces Tomó pan, y habiendo dado gracias, lo Partió y les dio diciendo: --Esto es mi cuerpo que por vosotros es dado. Haced esto en memoria de Mí.

 20 Asimismo, después de haber cenado, Tomó también la copa y dijo: --Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

 21 No obstante, he Aquí la mano del que me entrega Està conmigo en la mesa.

 22 A la verdad, el Hijo del Hombre va Según lo que Està determinado, pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado!

 23 Entonces ellos comenzaron a preguntarse entre Sí Cuàl de ellos Sería el que Habría de hacer esto.

 24 Hubo entre ellos una disputa acerca de quién de ellos Parecía ser el Màs importante.

 25 Entonces él les dijo: --Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que tienen autoridad sobre ellas son llamados bienhechores.

 26 Pero entre vosotros no Serà Así. Màs bien, el que entre vosotros sea el importante, sea como el Màs nuevo; y el que es dirigente, como el que sirve.

 27 Porque, ¿Cuàl es el Màs importante: el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Sin embargo, yo estoy en medio de vosotros como el que sirve.

 28 Y vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas.

 29 Yo, pues, dispongo para vosotros un reino, como mi Padre lo dispuso para Mí;

 30 para que Comàis y Bebàis en mi mesa en mi reino, y os sentéis sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.

 31 Simón, Simón, he Aquí Satanàs os ha pedido para zarandearos como a trigo.

 32 Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falle. Y Tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos.

 33 El le dijo: --Señor, estoy listo para ir contigo aun a la Càrcel y a la muerte.

 34 Pero él dijo: --Pedro, te digo que el gallo no Cantarà hoy antes que Tú hayas negado tres veces que me conoces.

 35 Y les dijo a ellos: --Cuando os envié sin bolsa, sin alforja y sin calzado, ¿os Faltó algo? Ellos dijeron: --Nada.

 36 Entonces les dijo: --Pues ahora, el que tiene bolsa, Tómela; y también la alforja. Y el que no tiene espada, venda su manto y compre una.

 37 Porque os digo que es necesario que se cumpla en Mí aquello que Està escrito: Y fue contado con los malhechores. Porque lo que Està escrito de Mí tiene cumplimiento.

 38 Entonces ellos dijeron: --Señor, he Aquí dos espadas. Y él dijo: --Basta.

 39 Después de salir, se fue, como Solía, al monte de los Olivos; y sus Discípulos también le siguieron.

 40 Cuando Llegó al lugar, les dijo: --Orad que no entréis en Tentación.

 41 Y él se Apartó de ellos a una distancia como de un tiro de piedra, y puesto de rodillas oraba

 42 diciendo: --Padre, si quieres, aparta de Mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

 43 Entonces le Apareció un àngel del cielo para fortalecerle.

 44 Y angustiado, oraba con mayor intensidad, de modo que su sudor era como grandes gotas de sangre que Caían hasta la tierra.

 45 Cuando se Levantó de orar y Volvió a sus Discípulos, los Halló dormidos por causa de la tristeza.

 46 Y les dijo: --¿Por qué Dormís? Levantaos y orad, para que no entréis en Tentación.

 47 Mientras él Aún hablaba, he Aquí vino una multitud. El que se llamaba Judas, uno de los doce, Venía delante de ellos y se Acercó a Jesús para besarle.

 48 Entonces Jesús le dijo: --Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?

 49 Al ver los que estaban con él lo que Había de ocurrir, le dijeron: --Señor, ¿heriremos a espada?

 50 Y uno de ellos Hirió a un siervo del sumo sacerdote y le Cortó la oreja derecha.

 51 Entonces respondiendo Jesús dijo: --¡Basta de esto! Y tocando su oreja, le Sanó.

 52 Entonces Jesús dijo a los principales sacerdotes, los magistrados del templo y los ancianos que Habían venido contra él: --¿Como a Ladrón habéis salido con espadas y palos?

 53 Habiendo estado con vosotros cada Día en el templo, no extendisteis la mano contra Mí. Pero ésta es vuestra hora y la del poder de las tinieblas.

 54 Le prendieron, le llevaron y le hicieron entrar en la casa del sumo sacerdote. Y Pedro le Seguía de lejos.

 55 Cuando encendieron fuego en medio del patio y se sentaron alrededor, Pedro también se Sentó entre ellos.

 56 Entonces una criada, al verle sentado junto a la lumbre, le Miró fijamente y dijo: --¡Este estaba con él!

 57 Pero él Negó diciendo: --Mujer, no le conozco.

 58 Un poco después, al verle otro, le dijo: --¡Tú también eres de ellos! Y Pedro dijo: --Hombre, no lo soy.

 59 Como una hora después, otro Insistía diciendo: --Verdaderamente, también éste estaba con él, porque es galileo.

 60 Y Pedro dijo: --¡Hombre, no sé lo que dices! Y de inmediato, estando él Aún hablando, el gallo Cantó.

 61 Entonces el Señor se Volvió y Miró a Pedro, y Pedro se Acordó de la palabra del Señor como le Había dicho: "Antes que el gallo cante hoy, me Negaràs tres veces."

 62 Y saliendo fuera, Pedro Lloró amargamente.

 63 Los hombres que Tenían bajo custodia a Jesús se burlaban de él y le golpeaban.

 64 Y cubriéndole le preguntaban diciendo: --¡Profetiza! ¿Quién es el que te Golpeó?

 65 Y le Decían otras muchas cosas, Injuriàndole.

 66 Cuando Amaneció, se juntaron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los escribas, y le llevaron al Sanedrín de ellos.

 67 Y le dijeron: --Si Tú eres el Cristo, ¡Dínoslo! Pero él les dijo: --Si os lo dijera, no lo Creeríais.

 68 Ademàs, si yo os preguntara, no me Responderíais.

 69 Pero de ahora en adelante, el Hijo del Hombre Estarà sentado a la diestra del poder de Dios.

 70 Le dijeron todos: --Entonces, ¿eres Tú Hijo de Dios? Y él les dijo: --Vosotros Decís que yo soy.

 71 Entonces ellos dijeron: --¿Qué Màs necesidad tenemos de testimonio? Porque nosotros mismos lo hemos Oído de su boca.