Lectura Bíblica Miércoles 19 de Julio

Lucas 14-16


 Lucas  14

 1 Aconteció un Sàbado, cuando él Entró en casa de uno de los principales de los fariseos para comer pan, que ellos le observaban cuidadosamente.

 2 Y he Aquí un hombre Hidrópico estaba delante de él.

 3 Entonces respondiendo Jesús, Habló a los maestros de la ley y a los fariseos, diciendo: --¿Es Lícito sanar en Sàbado, o no?

 4 Pero ellos callaron. Entonces él le Tomó, le Sanó y le Despidió.

 5 Y dijo a ellos: --¿Cuàl de vosotros, si su hijo o su buey cae en un pozo, no lo Sacarà de inmediato en el Día de Sàbado?

 6 Y no le Podían responder a estas cosas.

 7 Observando a los invitados, Cómo Escogían los primeros asientos a la mesa, Refirió una Paràbola diciéndoles:

 8 --Cuando seas invitado por alguien a una fiesta de bodas, no te sientes en el primer lugar; no sea que otro Màs distinguido que Tú haya sido invitado por él,

 9 y que viniendo el que os Invitó a ti y al otro, te diga: "Da lugar a éste", y luego comiences con vergüenza a ocupar el último lugar.

 10 Màs bien, cuando seas invitado, vé y siéntate en el último lugar; para que cuando venga el que te Invitó, diga: "Amigo, sube Màs arriba." Entonces Tendràs gloria delante de los que se sientan contigo a la mesa.

 11 Porque cualquiera que se enaltece Serà humillado, y el que se humilla Serà enaltecido.

 12 Dijo también al que le Había invitado: --Cuando hagas comida o cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; no sea que ellos te vuelvan a invitar a ti, y te sea hecha Compensación.

 13 Pero cuando hagas banquete, llama a los pobres, a los mancos, a los cojos y a los ciegos.

 14 Y Seràs bienaventurado, porque ellos no te pueden retribuir, pero te Serà recompensado en la Resurrección de los justos.

 15 Al Oír esto, uno de los que estaban sentados juntos a la mesa le dijo: --¡Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios!

 16 Pero él le dijo: --Un hombre hizo un gran banquete e Invitó a muchos.

 17 A la hora del banquete Envió a su siervo para decir a los invitados: "Venid, porque ya Està preparado."

 18 Pero todos a una comenzaron a disculparse. El primero dijo: "He comprado un campo y necesito salir para verlo; te ruego que me disculpes."

 19 El otro dijo: "He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego que me disculpes."

 20 El otro dijo: "Acabo de casarme y por tanto no puedo ir."

 21 Cuando Volvió el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces se Enojó el dueño de casa y dijo a su siervo: "Vé pronto a las plazas y a las calles de la ciudad y trae Acà a los pobres, a los mancos, a los ciegos y a los cojos."

 22 Luego dijo el siervo: "Señor, se ha hecho lo que mandaste, y Aún queda lugar."

 23 El señor dijo al siervo: "Vé por los caminos y por los callejones, y Exígeles a que entren para que mi casa se llene.

 24 Pues os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron invitados Gustarà de mi banquete."

 25 Grandes multitudes iban con él, y él se Volvió y les dijo:

 26 "Si alguno viene a Mí y no aborrece a su padre, madre, mujer, hijos, hermanos, hermanas y aun su propia vida, no puede ser mi Discípulo.

 27 Y cualquiera que no toma su propia cruz y viene en pos de Mí, no puede ser mi Discípulo.

 28 Porque ¿Cuàl de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?

 29 No sea que después de haber puesto los cimientos y al no poderla terminar, todos los que la vean comiencen a burlarse de él,

 30 diciendo: 'Este hombre Comenzó a edificar, y no pudo acabar.'

 31 ¿O qué rey, que sale a hacer guerra contra otro rey, no se sienta primero y consulta si puede salir con diez mil al encuentro del que viene con veinte mil?

 32 De otra manera, cuando el otro rey Està Todavía lejos, le Envía una embajada y pide condiciones de paz.

 33 Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todas las cosas que posee, no puede ser mi Discípulo.

 34 "Buena es la sal; pero si la sal se vuelve Insípida, ¿con qué Serà sazonada?

 35 No es buena ni para la tierra ni para abono; por eso la arrojan fuera. Quien tiene Oídos para Oír, oiga."

 

 Lucas  15

 1 Se acercaban a él todos los publicanos y pecadores para Oírle,

 2 y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: --Este recibe a los pecadores y come con ellos.

 3 Entonces él les Refirió esta Paràbola, diciendo:

 4 --¿Qué hombre de vosotros, si tiene cien ovejas, y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto y va tras la que se ha perdido, hasta hallarla?

 5 Y al hallarla, la pone sobre sus hombros gozoso,

 6 y cuando llega a casa Reúne a sus amigos y vecinos, y les dice: "Gozaos conmigo, porque he hallado mi oveja que se Había perdido."

 7 Os digo que del mismo modo Habrà Màs gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

 8 ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende una Làmpara, barre la casa y busca con empeño hasta hallarla?

 9 Cuando la halla, Reúne a sus amigas y vecinas, y les dice: "Gozaos conmigo, porque he hallado la dracma que estaba perdida."

 10 Os digo que del mismo modo hay gozo delante de los àngeles de Dios por un pecador que se arrepiente.

 11 Dijo Ademàs: --Un hombre Tenía dos hijos.

 12 El menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde." Y él les Repartió los bienes.

 13 No muchos Días después, habiendo juntado todo, el hijo menor se fue a una Región lejana, y Allí Desperdició sus bienes viviendo perdidamente.

 14 Cuando lo hubo malgastado todo, vino una gran hambre en aquella Región, y él Comenzó a pasar necesidad.

 15 Entonces fue y se Allegó a uno de los ciudadanos de aquella Región, el cual le Envió a su campo para apacentar los cerdos.

 16 Y él deseaba saciarse con las algarrobas que Comían los cerdos, y nadie se las daba.

 17 Entonces volviendo en Sí, dijo: "¡Cuàntos jornaleros en la casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo Aquí perezco de hambre!

 18 Me levantaré, iré a mi padre y le diré: 'Padre, he pecado contra el cielo y ante ti.

 19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.'"

 20 Se Levantó y fue a su padre. Cuando Todavía estaba lejos, su padre le vio y tuvo Compasión. Corrió y se Echó sobre su cuello, y le Besó.

 21 El hijo le dijo: "Padre, he pecado contra el cielo y ante ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo."

 22 Pero su padre dijo a sus siervos: "Sacad de inmediato el mejor vestido y vestidle, y poned un anillo en su mano y calzado en sus pies.

 23 Traed el ternero engordado y matadlo. Comamos y regocijémonos,

 24 porque este mi hijo estaba muerto y ha vuelto a vivir; estaba perdido y ha sido hallado." Y comenzaron a regocijarse.

 25 Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando vino, se Acercó a la casa y Oyó la Música y las danzas.

 26 Después de llamar a uno de los criados, le Preguntó qué era aquello.

 27 Este le dijo: "Tu hermano ha venido, y tu padre ha mandado matar el ternero engordado, por haberle recibido sano y salvo."

 28 Entonces él se Enojó y no Quería entrar. Salió, pues, su padre y le rogaba que entrase.

 29 Pero respondiendo él dijo a su padre: "He Aquí, tantos años te sirvo, y Jamàs he desobedecido tu mandamiento; y nunca me has dado un cabrito para regocijarme con mis amigos.

 30 Pero cuando vino éste tu hijo que ha consumido tus bienes con prostitutas, has matado para él el ternero engordado."

 31 Entonces su padre le dijo: "Hijo, Tú siempre Estàs conmigo, y todas mis cosas son tuyas.

 32 Pero era necesario alegrarnos y regocijarnos, porque este tu hermano estaba muerto y ha vuelto a vivir; estaba perdido y ha sido hallado."

 

 Lucas16

 1 Dijo también a sus Discípulos: "Había cierto hombre rico, el cual Tenía un mayordomo; y éste fue acusado delante de él como derrochador de sus bienes.

 2 Su señor le Llamó y le dijo: '¿Qué es esto que oigo de ti? Da cuenta de tu Mayordomía, porque ya no Podràs ser mayordomo.'

 3 Entonces el mayordomo se dijo a Sí mismo: '¿Qué haré? Porque mi señor me quita la Mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza.

 4 ¡Ya sé lo que haré para que cuando sea destituido de la Mayordomía, me reciban en sus casas!'

 5 "Entonces Llamó a cada uno de los deudores de su señor, y dijo al primero: '¿Cuànto debes a mi señor?'

 6 El dijo: 'Cien barriles de aceite.' Y le dijo: 'Toma tu recibo, siéntate y de inmediato escribe: cincuenta.'

 7 Después dijo a otro: 'Y Tú, ¿Cuànto debes?' Y él le dijo: 'Cien medidas de trigo.' El le dijo: 'Toma tu recibo y escribe: ochenta.'

 8 "Y el señor Elogió al mayordomo injusto porque Actuó sagazmente, pues los hijos de este mundo son en su Generación Màs sagaces que los hijos de luz.

 9 "Y yo os digo: Con las riquezas injustas ganaos amigos para que cuando éstas lleguen a faltar, ellos os reciban en las moradas eternas.

 10 "El que es fiel en lo muy poco también es fiel en lo mucho, y el que en lo muy poco es injusto también es injusto en lo mucho.

 11 Así que, si con las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os Confiarà lo verdadero?

 12 Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os Darà lo que es vuestro?

 13 Ningún siervo puede servir a dos señores; porque Aborrecerà al uno y Amarà al otro, o se Dedicarà al uno y Menospreciarà al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas."

 14 Los fariseos, que eran avaros, Oían todas estas cosas y se burlaban de él.

 15 Y él les dijo: "Vosotros sois los que os Justificàis a vosotros mismos delante de los hombres. Pero Dios conoce vuestros corazones; porque lo que entre los hombres es sublime, delante de Dios es Abominación.

 16 "La Ley y los Profetas fueron hasta Juan. A partir de entonces son anunciadas las buenas nuevas del reino de Dios, y todos se esfuerzan por entrar en él.

 17 Pero Màs Fàcil es que pasen el cielo y la tierra, que se caiga una tilde de la ley.

 18 "Cualquiera que se divorcia de su mujer y se casa con otra comete adulterio. Y el que se casa con la divorciada por su marido comete adulterio.

 19 "Cierto hombre era rico, se Vestía de Púrpura y de lino fino, y Hacía cada Día banquete con esplendidez.

 20 Y cierto pobre, llamado Làzaro, estaba echado a su puerta, lleno de llagas,

 21 y deseaba saciarse con lo que Caía de la mesa del rico. Aun los perros Venían y le Lamían las llagas.

 22 "Aconteció que Murió el pobre y fue llevado por los àngeles al seno de Abraham. Murió también el rico, y fue sepultado.

 23 Y en el Hades, estando en tormentos, Alzó sus ojos y vio de lejos a Abraham, y a Làzaro en su seno.

 24 Entonces él, dando voces, dijo: 'Padre Abraham, ten misericordia de Mí y Envía a Làzaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.'

 25 "Y Abraham dijo: 'Hijo, acuérdate que durante tu vida recibiste tus bienes; y de igual manera Làzaro, males. Pero ahora él es consolado Aquí, y Tú eres atormentado.

 26 Ademàs de todo esto, un gran abismo existe entre nosotros y vosotros, para que los que quieran pasar de Aquí a vosotros no puedan, ni de Allà puedan cruzar para Acà.'

 27 "Y él dijo: 'Entonces te ruego, padre, que le Envíes a la casa de mi padre

 28 (pues tengo cinco hermanos), de manera que les advierta a ellos, para que no vengan también a este lugar de tormento.'

 29 Pero Abraham dijo: 'Tienen a Moisés y a los Profetas. Que les escuchen a ellos.'

 30 Entonces él dijo: 'No, padre Abraham. Màs bien, si alguno va a ellos de entre los muertos, se Arrepentiràn.'

 31 Pero Abraham le dijo: 'Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, tampoco se Persuadiràn si alguno se levanta de entre los muertos.'"

Lluvias de Gracia